Con el invierno llega el Frío en el cabello, una etapa complicada: el viento, los cambios de temperatura, la lluvia,… Además de estos factores, hay que tener en cuenta que el contraste con el calor y la sequedad de la calefacción también resultan perjudiciales, pues lo resecan y hacen que sea más propenso al daño y la rotura. Dicho ésto, imagina lo que supone un mayor uso del secador: una fuente de calor directa para el cabello que lo va resecando con cada uso, y si se utiliza diariamente podrá perder textura y volumen.

1. Pasa por la peluquería
Tras los efectos del verano, hay que preparar nuestro cabello para las bajas temperaturas con un corte que sanee las puntas, ya que las herramientas de calor como las planchas o las tenacillas las pueden estropear aún más. Desde INOAR España recomendamos el recortador de puntas abiertas de Diffitalia que detecta y elimina las puntas abiertas sin cortar el largo de tu melena. No se consigue estilo, forma, volumen ni textura si antes no se ha efectuado un corte adecuado al tipo de cabello, ritmo de vida y facciones. El diagnóstico es lo primero para mantener un estilo impecable. ¡Nada como tu peluquero de confianza para darle a tu cabello lo que más necesita!

2. Cuida tu alimentación
Es muy importante saber alimentarse correctamente para mantener equilibrada la salud del cabello. Tomar una dieta rica en vitaminas y minerales y beber mucha agua nos ayuda a mantener el cuero cabelludo hidratado.

3. Evita el agua demasiado caliente
Debilita el pelo, lo vuelve más quebradizo y lo deshidrata. Lo conveniente es que lo lavemos con agua tibia.

4. Utiliza un champú nutritivo y altamente hidratante
Para reducir el encrespamiento que provocan la lluvia, la niebla y la humedad, y eliminar la deshidratación que se produce en esta época del año, conviene que utilicemos productos que lo reanimen, le devuelvan el brillo y eviten el temido efecto frizz. Un buen champú hidratante y nutritivo, junto a una mascarilla o un acondicionador, son nuestro mejor aliado. Desde INOAR España recomendamos el Dúo BB Cream para conseguir estos resultados.

5. Aplicar un aceite capilar
Es aconsejable que apliquemos una generosa cantidad una media hora antes del lavado o una pequeña cantidad en las puntas antes y después del secado, para sellar las puntas e impedir la deshidratación. El Aceite de Argán INOAR te proporcionará protección térmica y evitará el resecado

6. Limita el uso del secador y las planchas
Utilizarlos en exceso daña la raíz del pelo y provoca su posterior caída. Para secar y moldearlo, la mejor opción es el secador iónico y herramientas con placas cerámicas. Estos secadores neutralizan la carga eléctrica y las superficies cerámicas provocan que el calor penetre de forma más uniforme.

7. Utiliza un perfume para el cabello
Además de refrescarlo y perfumarlo, hay algunos que contienen agentes hidratantes, protegen de las temperaturas extremas y reducen la electricidad estática.

8. No salgas a la calle con el pelo mojado
Es una obviedad y más en invierno, pero no todo el mundo sabe que el cabello expuesto a bajas temperaturas absorbe la humedad y se hiela fácilmente, provocando que las fibras capilares se rompan.

9. Envuelve el cabello con un pañuelo de seda o satén
Los gorros o sombreros que utilizamos contra el frío, muchas veces nos encrespan el pelo e, incluso, algunos materiales pueden dañarlo. Envolverlo en un pañuelo de seda o de satén antes de ponernos el gorro, resuelve el problema.

10. Si hace viento, hazte una coleta
El viento enreda el cabello y lo llena de nudos. El remedio más sencillo, sobre todo si tienes melena, es recogerlo en una coleta para evitar el encrespamiento y que el pelo se quiebre.