Si notas que tu champú no hace efecto, y después de usarlo un tiempo ha dejado de darte el mismo resultado y te estás preguntando por qué, ésto se debe a que tu pelo se ha “acostumbrado” a sus activos y necesitaría cada vez más cantidad para obtener los beneficios que antes le aportaba.

Como solución, bastará con utilizar un champú anti-residuos que lleve a cabo una limpieza profunda del cabello, removiendo los productos y minerales acumulados. Aunque uses productos sin siliconas, los residuos propios del champú, acondicionador o sérum causan opacidad en el cabello y a la larga, éste luce sin vida y apagado.

Un dato importante a tener en cuenta es la dureza del agua. En las zonas de agua dura, los minerales se acumulan y provocan enredos, e incluso mayor acumulación de grasa en el cuero cabelludo. Un lavado de limpieza profunda cada dos semanas es suficiente para mantener el cabello en su máximo esplendor. De todas formas, la frecuencia de uso dependerá de cada persona.

Como solución a este problema, en INOAR España os recomendamos el uso del Champú Anti-residuos INOAR G-hair, diseñado especialmente para tratar y limpiar cabellos con residuos dejados por la polución e procesos químicos. Promueve la apertura de las escamas y cutículas del cabello:

Tras este procedimiento de limpieza, se debe aplicar el acondicionador o la mascarilla que le guste para darle a tu cabello todo el cuidado que se merece.

UN CONSEJO DE ORO:

Si en la zona donde vives el agua es muy dura, evita que la cal apague tu cabello y lo deje sin brillo neutralizando el agua con un chorro de vinagre, o bien efectúa el último aclarado con una botella de agua mineral, de preferencia fría.

¡Notarás la diferencia!