Seguramente, como nos ocurre a todas, utilizas el peine o cepillo que tengas más cerca cuando tienes que peinarte, pero la realidad es que se debe de utilizar uno u otro dependiendo del tipo de tu cabello.

Lo cierto es que cepillarse el cabello a diario resulta algo muy positivo: Le da más brillo al activarlo y estimula la circulación sanguínea del cuero cabelludo, lo que favorece al crecimiento más rápido del mismo. Pero no sólo eso, sino que además lo limpia de residuos que pueda acumular y lo desenreda. Sin embargo, si elegimos mal el peine o cepillo a utilizar, puede resultar algo contraproducente para estos beneficios. Ya sea porque tienes una melena muy larga, un pelo corto, medio largo, rizado, liso, medianamente ondulado,… Son muchos los factores que intervienen a la hora de elegir el cepillo correcto.

Por ejemplo, para los cabellos lisos se suele utilizar cepillos planos y cortos, generalmente pequeños, pero aumentando el grosor del propio cepillo si la melena es considerablemente larga. No obstante, para los cabellos rizados, sobre todo se aconseja que sean redondos para pulir mejor las puntas. El tamaño del cepillo también puede variar proporcionalmente al largo de la melena.

Ahora ahondando un poco más en tipos de cabello menos generales, si sufres de tener el cabello encrespado se recomienda que utilices cepillos de cerda sintética y con base de porcelana. El cabello encrespado parece uno rizado, pero lo que realmente le ocurre es que no está siendo tratado correctamente y las puntas no están bien definidas. Por ello, y en este caso en particular, las placas de cerámica actúan como conservantes de calor y puede evitarse posteriormente hacer tanto uso del secador, que podría estropear más la fibra capilar.

En cuanto a la manera para cepillar el cabello, por lo general se aconseja que el cabello esté totalmente seco, para evitar su caída. Lo ideal es comenzar el cepillado desde las puntas, siguiendo suavemente por toda la longitud de la melena, para acabar en la raíz. También se aconseja hacer del cepillado un masaje para nuestro cabelludo para, como mencionamos anteriormente, favorecer al brillo y fortaleza del mismo.

Por último, además de sus distintas maneras de uso, es muy importante su mantenimiento. Se aconseja limpiar el cepillo cuando observemos que hay bastante cabello acumulado en él. Una buena manera para su limpieza sería retirar estos cabellos con agua templada y champú, para así eliminar también sus bacterias, aunque venden productos específicos para este mismo cometido.