A estas alturas sabemos que a todas os encanta el resultado del Alisado de Queratina. Ese aspecto sedoso, sin necesidad de peinar, firme, con brillo, cuerpo y mucha, mucha sensación de cabello sano. Pero el alisado de queratina no es solo un “pelo bonito”, sino mucho más, ya que como su propio nombre indica, utiliza en su composición queratina, una proteína muy especial de nuestro cuerpo concentrada en la piel, uñas y, sobre todo, el pelo. La principal función de la queratina es la de reparar el cabello y nutrirlo desde la raíz hasta las puntas, dándole así un aspecto totalmente nuevo a la vez que protegido contra los agentes externos que pueden agredirlo como el calor, el frío o la lluvia, todo ello manteniendo la belleza que evoca un cabello sano.

Esta práctica tiene su origen en Brasil, de ahí que también sea conocido con el Alisado Brasileño. Se le da ese nombre debido a su llamativo resultado, ya que suaviza y alisa desde un 80% los rizos, consiguiendo el 100% en los cabellos normales, pero siempre eliminando totalmente el frizz o el encrespamiento. En cuanto a la duración de sus efectos suelen tener también una llamativa media de 4 a 6 meses, un tiempo considerable en el que no se necesitará el uso de planchas ni agravantes que puedan dañar la fibra capilar.

Pasado ese tiempo puede volver a aplicarse sin problema. Cuanto más se aplique, más se repondrá la queratina perdida con el paso del tiempo en el cabello y menos se necesitará su recuperación, pero poco a poco se necesitarán menos sesiones y se incrementarán sus efectos. El pelo quedará perfecto.

No se recomienda su uso si el cabello es fino, pues podría partirse.